lunes, 6 de agosto de 2012

Under Your Spell


La gitana siguió golpeando las cartas con su uña púrpura profundo y mirándolas pensativa.Golpeaba,pensaba,giraba.Una carta.Otra.Otra.Frunció los labios.
Sacudió la cabeza.Por más vueltas que le de,el resultado será el mismo,decía su gesto.
-El problema es que te han hechizado.
Mirada.
-Él te ha hechizado-puntualizó.
-Pero...
Me hizo callar con un gesto.
-Estás hechizada,por eso sólo puedes pensar en él,y por eso tu cuerpo ya no puede estar sin él.
-Él no haría eso-le dije-.Él...no se tomaría el trabajo-admití.
-No importa,mi niña.No importa si lo hizo a propósito o si no lo pudo evitar.No importa si le interesa o no.Por eso es que despiertas de madrugada sintiéndolo,por eso recuerdas cada matiz de su voz,por eso estás tan triste,y tan plena a un tiempo,por eso si te concentras bien puedes sentir por un segundo su respiración en tu cuello y su mano en tu muñeca sujetándote,y ver su mirada clavada en la tuya.Tienes un hechizo sobre tí,y así son las cosas.

Sentí que me sofocaba.

-Pero...¿no hay modo de romperlo?¿De quebrar el hechizo y ser libre otra vez?
Sacudió la cabeza otra vez.
-Estas ataduras no se rompen,mi niña...sólo el tiempo,el tiempo y la rutina,las desgastan,y hasta pueden llegar a matarlas para siempre.
-Pero yo no tengo ni tiempo ni rutina con él-,le dije,pensando en cuánto me gustaría tenerlos...y me dí cuenta de que sí estaba bajo un hechizo.
-¿Y si me pongo una máscara?-le espeté desesperada-¿Si salgo con mis amigas y bebo y canto y río para dejar de pensar?
Me miró,los ojazos verdes entornados.
-No es un remedio mágico...Pero puede ayudar.




2 comentarios:

  1. Muy bueno; el efecto de lo consistente en un espacio breve, es más fuerte en muchos casos que lo que se extiende por un largo espacio; es grande el cuento en su sencillez.

    Felicitaciones a quien lo haya escrito.

    Martín Rabezzana

    ResponderEliminar